La escala Saffir-Simpson sirve para expresar de forma sencilla la intensidad de un huracán a partir de sus vientos sostenidos. Va de categoría 1 a 5: las categorías 3, 4 y 5 se consideran huracanes mayores. Su utilidad principal es comunicar el riesgo de daños causados por el viento y ayudar a autoridades y población a comprender rápidamente la fuerza del ciclón. No obstante, no debe usarse como único indicador de peligro, porque un huracán de categoría baja puede causar inundaciones o marejadas muy graves.

