Decir que Lisa es «el peor personaje» es una opinión, no un hecho. Algunos espectadores la critican porque puede mostrarse moralista, competitiva, arrogante o poco tolerante cuando cree tener razón; episodios como «Lisa the Vegetarian» juegan precisamente con ese defecto. Sin embargo, Lisa también funciona como conciencia moral de la familia, es inteligente, sensible y suele preocuparse por causas sociales, animales y medioambientales. Parte de la gracia del personaje es que la serie no la presenta como perfecta: sus buenas intenciones pueden convertirse en soberbia, igual que los defectos de Homer o Bart se llevan al extremo para crear humor.

