Que Los Simpson «dejaron de ser graciosos» es una opinión, pero existe un debate crítico muy antiguo sobre un descenso tras su llamada edad de oro. Muchos fans y críticos sitúan el periodo más fuerte aproximadamente entre las temporadas 3 y 8, y ven un cambio durante la 9 o la 10. Entre las razones citadas están la salida de guionistas y showrunners clave, más historias centradas en gags extremos, personajes cada vez más caricaturizados y la dificultad de mantener la novedad después de cientos de episodios. Eso no significa que las temporadas posteriores carezcan de buenos capítulos: la calidad y el tipo de humor han cambiado y la valoración depende mucho del espectador.

