Se dice que Los Simpson predice el futuro porque algunos chistes antiguos se parecen sorprendentemente a acontecimientos posteriores. La explicación más razonable combina sátira, observación de tendencias, enorme cantidad de episodios y sesgo de confirmación. Por ejemplo, una broma de 2000 menciona una antigua presidencia de Donald Trump y un episodio de 1998 muestra un cartel de Fox como división de Disney. Son coincidencias llamativas, pero la serie también contiene miles de situaciones que nunca sucedieron. Además, numerosos «aciertos» compartidos en redes son montajes.

