Los Simpson parece predecir cosas porque lleva casi cuatro décadas haciendo sátira sobre política, tecnología, negocios y cultura popular. Sus guionistas suelen exagerar tendencias que ya existen, y algunas de esas extrapolaciones terminan pareciéndose años después a hechos reales. Además, con cientos de episodios y miles de chistes, es estadísticamente normal que aparezcan coincidencias. A esto se suma un sesgo de selección: recordamos las coincidencias sorprendentes y olvidamos todas las situaciones que nunca ocurrieron. Y muchas «predicciones» virales ni siquiera son auténticas escenas de la serie.

