Los Simpson no «saben» el futuro. La serie lleva décadas escribiendo sátira sobre política, tecnología, empresas, deportes y famosos, así que ha imaginado miles de situaciones posibles. Algunas terminan pareciéndose a hechos que suceden años después y esas coincidencias se recuerdan mucho más que los miles de chistes que nunca se hicieron realidad. Los guionistas también parten de tendencias ya visibles y las exageran. Además, Internet ha multiplicado falsas predicciones mediante imágenes editadas y escenas fuera de contexto.

