Los Simpson son amarillos por una decisión artística tomada durante el desarrollo de la serie. La colorista Gyorgyi Peluce propuso utilizar amarillo para la piel y a Matt Groening le gustó porque hacía que los personajes destacaran inmediatamente en televisión: al cambiar de canal, el espectador podía reconocer Los Simpson de un vistazo. No existe una explicación dentro de la historia relacionada con la radiación de la central nuclear. El amarillo terminó convirtiéndose en una de las características visuales más reconocibles de la franquicia.

