La escala Saffir-Simpson clasifica los huracanes en cinco categorías según la velocidad máxima sostenida de sus vientos. La categoría 1 comienza en 119 km/h y la categoría 5 corresponde a vientos de al menos 252 km/h. Cuanto mayor es la categoría, mayor es el potencial de daños por viento. Es importante no confundirla con una medida del peligro total del huracán: la escala no incorpora directamente la marejada ciclónica, las inundaciones por lluvia ni los tornados, que también pueden ser mortales.

