A Homer Simpson le gustan especialmente las rosquillas, la cerveza Duff, ver televisión y pasar tiempo en la Taberna de Moe. También es aficionado a los bolos, a comer en grandes cantidades y a muchas formas de entretenimiento sencillo. Le gusta dormir y evitar el trabajo siempre que puede. Sin embargo, la serie muestra repetidamente que lo que más valora, aunque no siempre se comporte bien, es a Marge y a sus hijos. También tiene aficiones que aparecen por temporadas, desde la música y los deportes hasta inventos o trabajos que abandona rápidamente.

