Después del juicio penal de 1995, en el que fue absuelto de los asesinatos de Nicole Brown Simpson y Ronald Goldman, O. J. Simpson siguió enfrentándose a importantes consecuencias legales. En 1997 un jurado civil lo declaró responsable de las muertes y estableció una indemnización de 33,5 millones de dólares. Años después, en 2007, fue detenido en Las Vegas por un incidente relacionado con la recuperación por la fuerza de objetos deportivos; en 2008 fue condenado por robo a mano armada, secuestro y otros delitos. Cumplió nueve años de prisión y obtuvo la libertad condicional en 2017. Vivió después en Las Vegas y mantuvo actividad en redes sociales. Falleció el 10 de abril de 2024, a los 76 años, por cáncer de próstata.

